lunes, 11 de octubre de 2010

Profecías sumerias


Es espectacular el pueblo sumerio en cuanto a lo avanzado de su cultura, surgida como por generación espontánea después del diluvio, entre los ríos Tigris y Éufrates en Mesopotamia, actual Irak.

No se nos explica por parte de los científicos cómo una cultura tan sorprendente, surgió en tan poco tiempo después del desastre del diluvio en el que la Tierra perdió su verticalización en 23.5°. Todo su conocimiento lo dejaron los sumerios escrito en tablillas de greda precocida que han soportado el paso del tiempo y permitido a algunos estudiosos conocer una verdad que supera su entendimiento. Ellos, los sumerios, inventaron entre otras cosas:

1. La escritura.

2. La imprenta, con los tipos para sus diferentes signos pictográficos.

3. Una matemática hexadecimal que con el 10 daba la base 60, sistema en más de un aspecto superior al nuestro. Fue el primer sistema matemático y que además daba el concepto de lugar.

4. La astronomía con un calendario.

5. El uso de la arcilla para confeccionar una serie de utensilios y ladrillos para la construcción, la que era reforzada con la cocción.

6. El horno que les permitía la cocción de la arcilla.

7. El arte de la metalurgia, como el del bronce.

8. La primera moneda, el shekel.

9. El uso de los combustibles derivados del petróleo, además destinado para la construcción de carreteras.

10. La química con sus colorantes, pinturas, pigmentos y esmaltes.

11. La medicina con neurocirugía y otras operaciones como las de catarata ocular, además de medicamentos elaboradas con plantas y minerales mezclados con líquidos disolventes, y escuelas de medicina.

12. Usaron la industria textil y del vestido con hermosos trajes para las mujeres.

13. Fueron expertos en la agricultura, para ello canalizaron los ríos con un sistema de regadío para todo el año.

14. La gastronomía era abundante y variada.

15. La canalización de los ríos les permitió tener un transporte fluvial muy útil.

16. Inventaron barcos para salir a comerciar fuera de sus fronteras.

17. Inventaron la rueda.

18. Usaron como transporte la tracción a caballo y buey.

19. Crearon las primeras escuelas y universidades.

20. Usaron el primer código de leyes.

21. Destacaron en la composición musical, literatura y poesía.

22. Desarrollaron la arquitectura con majestuosas y sólidas construcciones.

En fin, la lista sigue y es muy larga. Pues bien, los sumerios señalan que todo lo que tuvieron se lo debían a los Nefilim, dioses venidos en sus naves desde el espacio, para los que un año de sus vidas equivale a 3.666 de la nuestra.

Dioses que, mediante ingeniería genética, crearon en lo físico, a la primera pareja humana fértil: El material genético de un dios fue puesto en el óvulo de una Homo Herectus, logrado el huevo, éste se colocó en la matriz de una diosa, dando lugar al hombre de Cromagnon antes del diluvio, hace unos 30.000 años, el que gradualmente hizo desaparecer al humanoide de Neanderthal.

Esos dioses, además de iniciarlos a los sumerios en el conocimiento que les permitió con pasmosa rapidez florecer como una magnífica civilización postdiluviana, les enseñaron la historia de Marduk, nombre dado por los "sorprendentes" sumerios a un dios de la guerra y el planeta con órbita de cometa, que en forma cíclica se acerca y aleja, dejando cada tres pasadas "la grande" en el planeta, hecho que ahora se hace realidad. El comentarista bíblico judío Malbía, hace 100 años destacó que: "En los antiguos tiempos los gobernantes de los diferentes países fueron los hijos de los dioses que llegaron a la Tierra de los Cielos, y gobernaron la Tierra, y tomaron por mujeres de entre las hijas de los hombres; y sus descendientes fueron soberanos, príncipes y héroes."

Hace varios años se encontró, bajo las arenas del desierto, una verdadera biblioteca con más de 100.000 tablillas sumerias. Amable lector ¿os habéis preguntado los reales motivos de las dos absurdas "guerras" contra Irak, con ataques de miles de misiles en áreas desérticas de lo que era Mesopotamia la tierra de los sumerios? Pienso que en parte tienen relación con la destrucción de todo resto de "bibliotecas" sumerias detectadas por satélite y láser. Hay conocimientos que para muchos líderes del Nuevo Orden Mundial, es preferible ignorar. Para ellos más vale mantener a la masa humana en la ignorancia y no con el conocimiento.

EL RELATO SUMERIO

Hace mucho más de 400.000 años, llegó al Sistema Solar un planeta errante que fue cautivado por el Sol. Marduk fue llamado el planeta intruso que venía con varias lunas, una de ellas colisionó con uno de los planetas estables del Sistema Solar, partiéndole en dos. Una mitad se desintegró y dio lugar al cinturón de asteroides, y la otra mitad pasó a ser la Tierra, que se quedó con uno de los satélites de Marduk, nuestra actual Luna.

El planeta Marduk, un gigante, adquirió una órbita de cometa con respecto al Sol, y cada 3.666 años se acerca. Lo más importante para nosotros es tener presente que cada tres pasadas, es decir cada 10.998 años cruza más cerca de la Tierra.

Estas pasadas de Marduk han dado lugar a una serie de cataclismos de variadas intensidades como glaciaciones, hundimientos de continentes, surgimiento de fondos de mares, diluvio, etc. Estando la magnitud de la catástrofe en directa relación con la cercanía en la que Marduk pase con respecto a la Tierra. Para un planeta de ese colosal tamaño, la palabra "cercanía" es bastante más alejada que la de la Luna con respecto a nuestro planeta.

Para el diluvio, esa "cercanía" hizo salirse a la Tierra de órbita y perder su verticalidad, dejándola con una inclinación de 23.5°. La actual pasada, al parecer la más catastrófica, sería a partir del año 2002 en adelante, y volvería a la Tierra a su verticalidad de manera brusca, dando lugar a un gran y violento terremoto planetario, con hundimientos de tierra, salidas de mar, surgimiento de fuego tipo volcán, con la expulsión a la atmósfera de tal cantidad de partículas de todo tipo que quedaría el mundo absolutamente oscuro, aún en los lugares que estuvieran a pleno día.

Estas partículas por electricidad estática y de otro tipo, como la ionización inducida por el propio Marduk, al friccionar entre sí, producirían chispas, rayos y centellas que asolarían totalmente la superficie terrestre, quemando todo y no dejando nada sobre la faz de la Tierra, quedando tan sólo vacío, soledad y desolación.

Los sumerios nos advierten en sus tablillas sobre esto, y piden que el hombre se prepare, lo hacen al hombre presente, a nosotros para que nos preparemos mentalmente. El astrónomo autodidacta Carlos Muñoz Ferrada, dijo hace unos 20 años, basado en cambios de algunos de los sutiles movimientos de la Tierra eran más de veinte, me señaló cuando conversé con él sobre el tema que le indicaban la presencia del planeta-cometa, que ya estaba produciendo en su acercamiento cambios en la Tierra. Algunos videntes advirtieron estos cambios a contar del año 1948. Carlos Muñoz Ferrada predijo que el año 1998 sería visto por los científicos, pero no lo creerían y cuando quisieran advertirlo ya sería tarde.

En su acercamiento habría sido visto ya Marduk el año 1998. Se dice que lo hizo un Observatorio chileno, La Silla. Su tamaño es enorme; seis veces el de Júpiter, y en ese momento no supieron si era o no del sistema solar (?), dejando que la NASA lo informara.

Evidentemente la NASA no lo informó. Hay lugares en los EE.UU. que están siendo preparados con misiles nucleares para salir a interceptar al planeta intruso cautivo, con órbita de cometa. "Asteroide" lo llaman ellos. Varios programas de la televisión informan del peligro del "asteroide" que ya produce cambios en la Tierra y en las personas.

Extraño que un simple asteroide produzca esos cambios. No es un "asteroide", es el planeta más grande conocido, y por ello los cambios ya desencadenados a nivel planetario y humano. Planeta al que los misiles sólo le harán cosquillas y nada más, si es que logran llegar a él.

El Planeta Purificador
Hay una presencia constante en muchas leyendas y escritos antiguos hablando de un astro que visitara la Tierra periódicamente. Se conoce bajo varios Nombres: Planeta X, Ajenjo, los Babilonios lo conocen como Nibiru; también como Hercólubus o Hercolubus; pero parece que el nombre mismo es Marduk, que es como los Sumerios lo conocían.


La aparición de este cuerpo coincide milenariamente como el fin de las civilizaciones.


El planeta es mayor aun que Neptuno y tiene una órbita extremadamente elíptica con una distancia máxima al Sol de 400 o 500 unidades astronómicas (1 u.a.= distancia de la Tierra al Sol), Y una distancia mínima de unas 4 o 5 u.a. (entre el Cinturón de Asteroides y Júpiter). O sea, la mayor parte del tiempo se encuentra demasiado lejos del sol (de ahí la dificultad para su detección, ademas parece que este planeta esta dotado de una especie de capa artificial sobre la atmósfera para conservar el calor, la cual esta en infrarrojo, lo que implica que esté fuera del espectro visible.


La aproximación de este cuerpo podría causar serias perturbaciones sobre la Tierra como así también sobre otros planetas, de ahí la correlación con varias profecías. Esto deberá ocurrir en los próximos años. Es claro que este planeta ya fue detectado por astrónomos (sino yo no estaría sabiendo de nada), y pueden tener la seguridad que la preocupación en los medios de inteligencias Norteamericanos es enorme.

Marduk, Planeta X, Hercobulus.....
Sea cual fuera el nombre todos se refieren al mismo planeta. Sería el mismo de la "Abominable desolación" de Jesús o la "Abominación desoladora" del profeta Daniel, la "gran estrella ardiente" del Apocalipsis de Juan, la "gran estrella", "el gran rey del terror","el monstruo" o "El nuevo cuerpo celeste" de Nostradamus. El "astro Intruso" o "planeta higienizador" de Ramatis o el "Planeta X" buscado por los astrónomos.

La Biblia Dice:

"Cuando vieras el Abominable devastador que fue profetizado por el profeta Daniel ubicado en el Lugar Santo (firmamento?) - el que lee entienda- entonces los que se encuentren en Judea huyan hacia los montes (Mateus 24: 15-16)

Las fuentes de estudio son unánimes en afirmar que dos tercios de la población de la Tierra morirán:

"En toda la Tierra, dice el Señor, dos tercios serán eliminados, y perecerán; pero la tercera parte quedará en ella"
( Zacarías,13:8)

"Haré pasar a esa tercera parte por el fuego y la purificaré,como se purifica la plata, y la probaré como se prueba el oro...."
(Zacarías,13:9)

Espiritualidad

Este fenómeno sera la separación de la maleza del trigo. La Tierra dejará de ser un planeta de pago de penas, quien no lo acepte "ahora" no va a tener mas tiempo para ser perdonado, y deberá ir a otras esferas mas bajas (otros planetas, asi como la Tierra solo que menos adelantados). O sea...El paraíso es aquí....o mejor..SERÁ aqui algun dia.

Marduk vibra en una frecuencia tan baja, que los espíritus acordes con esa frecuencia van a ser succionados para allá. O sea, atrae a los espíritus de baja frecuencia, atrasados, que vibran en la misma sintonía. Seran, asi, arrastrados por el planeta

Detección del Planeta

Es verdad. Ya fue detectado por los científicos, pero no quieren (sabiamente) causar pánico. La masa (como los científicos lo llaman aun) está llegando a Pluton. La órbita de él sale de nuestro sistema solar y va para otro. Ese ciclo dura 6.666 años No puede ser visto, debido a su composición de un material que absorbe toda luz. A diferencia de un agujero negro este planeta no succiona la luz sino que apenas no la refleja.

Es una masa ferrosa, o algo asi.

Otro factor es que la órbita de él es perpendicular a la de la Tierra. Solo se sabe de la existencia de algo por causa de cálculos matemáticos y por la curvatura de la luz alrededor de la masa, pues esta dotado de GRAN poder gravitacional.

En 1980 el Periódico O GLOBO de Brasil publicó que las sondas Pioneer 10 y 15 estaban en búsqueda de un supuesto planeta X, que, con su fuerza, alteró las órbitas de Neptuno y Urano.

Los científicos tienen un 99% de seguridad que eso fue causado por un cuerpo con la masa del tamaño de la Tierra o a lo sumo 4 veces mayor.

Los pueblos antiguos sabían, de alguna forma,de la existencia de un 12° planeta, así como los Sumerios,que describen la órbita de ese planeta que pasaría cada 6.666 anos. (recuerda algo bíblico?).

Marduk

Llamado "planeta intruso", le lleva 3.600 años terrestres recorrer una órbita elíptica en torno de nuestro Sol, haciendo un "lazo" sobre los planetas exteriores. Los Sumerios lo llamaban Nibiru. Los Babilonios: Marduk, en homenaje a su Dios nacional. También es conocido como hercobulus; Planeta X, entre otros nombres. Los Sumerios decían que el planeta era habitado por los Anunnaki, también conocidos como Nefilim,que utilizaban la órbita singular del planeta como un observatorio en movimiento.

La perdurable creencia del género humano de que alguien en el pasado podía prever el futuro (que, en palabras de los Sumerios, alguien había conocido el Destino y podía determinar el Hado) se fundó en la Palabra Escrita.

Revelada o secreta, abierta o cifrada, había que registrar la información, ponerla por escrito. Una alianza, un tratado, una profecía, ¿qué valor podrían tener para aquellos que estaban presentes entonces, o para aquellos que habitarían el futuro, si no se ponían las palabras por escrito?

Cuando los arqueólogos excavan un lugar de la antigüedad, nada se les antoja más emocionante y trascendente que «algo» en lo que haya cosas escritas; un objeto, un ladrillo, una losa de piedra, unos fragmentos de cerámica, y ni qué decir de un texto o parte de un texto inscrito en una tablilla de arcilla o en un pliego de papiro. ¿Qué era este lugar, cuál fue su nombre, a qué cultura perteneció, quiénes fueron sus gobernantes? Unas cuantas letras garabateadas o un par de palabras ofrecen respuestas; y mucho más, cómo no, los textos completos.

Uno de los primeros anticuarios, si no un arqueólogo hecho y derecho, fue el rey asirio Assurbanipal. Creyendo que su propio hado y el Destino de su nación venían determinados desde el pasado, hizo de las anotaciones escritas de antaño su principal premio o botín de sus conquistas; y la biblioteca de su palacio en Nínive tuvo, en aquel tiempo (siglo VII a.C), quizá la mayor colección de tablillas de arcilla de innumerables textos antiguos de «mitos» y epopeyas, anales reales y lo que entonces eran los «libros» (sobre tablillas de arcilla) de astronomía, matemáticas, medicina y otros textos inapreciables.

Las tablillas se disponían cuidadosamente en estantes de madera, y cada estante comenzaba con un listado en una tablilla catálogo de lo que había en aquel estante. En resumen, había un tremendo tesoro de conocimientos, registros y profecías de la antigüedad reunidos aquí. La gran mayoría de los textos conocidos hoy provienen de las tablillas encontradas en Nínive, o de sus fragmentos. Al mismo tiempo, las tablillas catálogo que había al principio de cada estante nos revelan también cuánto se encuentra aún perdido o por descubrir.

Ciertamente perdidos, pues ninguno fue duplicado en ninguna otra parte, están los que el mismo Assurbanipal identificó como «escritos de antes del Diluvio»; sabemos que existieron porque Assurbanipal alardeaba de que podía leer esos escritos.

Aquí habría que decir que esta afirmación del rey no ha sido tomada demasiado en serio por los modernos asiriólogos. Algunos han corregido la declaración del rey para leer «escritos en Sumerio», pues no sólo parece increíble afirmar que haya habido escrito alguno milenios antes de las tablillas mesopotámicas, sino también que tales escritos (o siquiera una tablilla) pudieran haber sobrevivido a una catástrofe global.

Sin embargo, otros textos y fuentes, que no guardan relación con Assurbanipal ni con su tiempo, hacen estas mismas afirmaciones. Adapa, un iniciado antediluviano, escribió un libro cuyo título, traducido al Sumerio, era U.SAR Dingir ANUM Dingir ENLILA (Escritos referentes al tiempo [del] divino Anu y el divino Enlil).

Henoc, otro ancestro antediluviano, volvió del cielo con 360 «libros», un número que no sólo hace alusiones celestiales/matemáticas, sino que, además, señalémoslo, cuando se convierte en letras nos da SeQeR (60+100+200), «lo que está oculto». El nombre del emplazamiento de Saqqarah, en Egipto, el «lugar oculto» de los primitivos enterramientos y pirámides reales, proviene de la misma raíz.

El Libro de Henoc (conocido como 1 Henoc) pretende haber sido escrito por el propio Henoc como informe en primera persona. Aunque según las opiniones de los expertos fue compilado poco antes de la era cristiana, las citas que aparecen de él en otras obras primitivas y sus paralelismos con otros escritos extrabíblicos (así como el hecho de que fuera canonizado en los primeros tiempos del cristianismo) atestiguan que estuviera basado en textos verdaderamente antiguos.

En el mismo libro, tras una breve introducción en la que explica quiénes fueron los Nefilim (de renombre en el Génesis 6), Henoc afirma que lo que sigue es «el libro de las palabras de justicia y de la reprensión de los Nefilim eternos» que oyó en una visión y que ahora pasa a poner por escrito «en lenguaje humano», un lenguaje «que el Grande ha dado a los hombres para que conversen con él».

Habiéndole sido dado el conocimiento de los cielos y de la Tierra y sus misterios, se le dijo a Henoc que escribiera las profecías de acontecimientos futuros (según El Libro de los Jubileos, a Henoc se le mostró «lo que fue y lo que será»).

Aunque los expertos suponen que las «profecías» se habían hecho en realidad con posterioridad a los acontecimientos, la incorporación en 1 Henoc de textos más antiguos y su posterior canonización atestiguan que en la época del Segundo Templo se creía firmemente que el futuro se podía predecir en el pasado por inspiración divina, o incluso que se lo podían dictar el mismo Señor o sus ángeles a los humanos, para que fuera registrado y escrito, y pasara a futuras generaciones.

Pero la versión conocida como 2 Henoc, o por su título completo, El Libro de los Secretos de Henoc, es aún más enfática a la hora de afirmar que Henoc se trajo con él libros que no sólo contenían conocimientos científicos, sino también profecías del futuro. En este libro se dice que Dios instruyó a Henoc para que «diera los manuscritos a sus hijos», para que se los pasaran «de generación en generación y de nación a nación»

Después, Dios le desveló los «secretos de la Creación» y los ciclos de los acontecimientos en la Tierra.
«En el principio de los ocho mil años habrá un tiempo de No-Contar, [un tiempo] sin años, ni meses, ni semanas, ni días, ni horas»
(2 Henoc 33,1-2).
Más tarde se hacía una referencia a escritos aún más antiguos que pertenecieron a los antepasados de Henoc, Adán y Set, «manuscrito que no debería ser destruido hasta el fin de los tiempos». También hay referencias a un «mapa» que Dios ha «puesto en la Tierra» y ha ordenado que se conserve, y que el manuscrito de tus padres sea preservado, y que no perezca en «el Diluvio que mandaré sobre tu raza».

La referencia a un futuro Diluvio, incluida en 2 Henoc como revelación profética de Dios a Henoc, nos habla así de «manuscritos» tanto de Adán como de su hijo Set, y de un «mapa» divino que fue depositado en la Tierra y que debía sobrevivir al Diluvio. Si estos «manuscritos» existieron, habría que contarlos entre los escritos antediluvianos perdidos. En la época del Segundo Templo, se creía que entre estos escritos antediluvianos estaban Los Libros de Adán y Eva, en los cuales se proporcionaban muchos detalles que enriquecían el relato bíblico.

Los expertos están de acuerdo en que 1 Henoc incorporó claramente, palabra por palabra, secciones de un manuscrito muy anterior llamado El Libro de Noé, una obra que fue mencionada en otros escritos además de en El Libro de Henoc. Bien pudiera haber sido ésta la fuente de los enigmáticos ocho versículos del Génesis, capítulo 6; estos versículos, que preceden a la versión bíblica del Diluvio y de su héroe, Noé, hablan de los Nefilim, los «hijos de los Elohim» que se casaron con las hijas de El Adán, como trasfondo para la decisión de Dios de barrer a la humanidad de la faz de la Tierra.
Aquí, el relato se cuenta por completo, se identifica a los Nefilim y se explica la naturaleza de la cólera divina. Rememora con toda probabilidad tiempos y fuentes Sumerias, e incluye algunos detalles que sólo se conocían a través del texto mesopotámico del Atra Hasis.

Es más que probable que los dos libros mencionados arriba, Los Libros de Adán y Eva y El Libro de Noé, existieran de hecho en una forma u otra, y que fueran conocidos por los compiladores del Antiguo Testamento. Después de haber descrito la creación de El Adán y de Eva, y el incidente en el Jardín del Edén, el nacimiento de Caín y Abel, y luego de Enós, el Génesis vuelve a comenzar (en el capítulo 5) el registro genealógico diciendo, «Éste es el libro de las generaciones de Adán», y vuelve a narrar el relato de la creación. La palabra hebrea traducida como «generaciones» (Toledoth) connota algo más que «generaciones», habla de «las historias de»; y el texto que sigue da la impresión de ser un resumen basado en algún texto anterior más largo.

El mismo término, Toledoth, da inicio a la historia de Noé y el Diluvio. Traducido de nuevo como «Éstas son las generaciones de Noé», las palabras comienzan realmente no tanto con la historia de Noé como del Diluvio, una historia basada, sin ningún género de dudas, en textos Sumerios (y, más tarde, acadios) anteriores.

Algo de luz, interesante e intrigante, sobre lo que El Libro de Noé pudiera haber contenido se puede encontrar en El Libro de los Jubileos, otro de los libros apócrifos (extrabíblicos) de la época del Segundo Templo (o anterior).
En él se dice que los ángeles,
«le explicaron a Noé todas las medicinas, todas las enfermedades y el modo de curarlas con hierbas de la tierra; y Noé lo escribió todo en un libro, concerniente a cada tipo de medicina».
Y después del Diluvio, Noé «le dio todo lo que había escrito a su hijo Sem».
El capítulo 10 del Génesis no sólo comienza en la Biblia, sino también en los asuntos humanos, con la palabra Toledoth.
Comienza tratando de tiempos antediluvianos, y dice:
«Vienen ahora las “generaciones” de los hijos de Noé: Sem, Cam y Jafet; y a ellos les nacieron hijos después del Diluvio.»
La lista general, apodada por los eruditos bíblicos como La Mesa de las Naciones, vuelve a Sem y a sus descendientes, y presta especial atención al linaje de su hijo mediano Arpaksad, tanto en este capítulo como, al volver sobre el tema, en el capítulo 11, con la obertura «Estas son las “generaciones” de Sem». Lo importante aquí, pronto lo veremos, es que éste era el linaje ancestral directo de la familia de Abraham.

La existencia de un libro que arbitrariamente podríamos titular El Libro de Sem o, más concretamente, El Libro de Arpaksad, viene sugerida por otra tradición concerniente a escritos de antes del Diluvio. La referencia se encuentra en El Libro de los Jubileos, y nos informa de que Arpaksad, nieto de Noé, fue instruido por su padre Sem en la lectura y la escritura; y buscando un lugar donde establecerse,
«encontró un escrito que generaciones precedentes habían tallado en una roca, y leyó lo que allí había, y lo transcribió».
Entre otras informaciones,
«se incluían las enseñanzas de los Nefilim concernientes a la forma de observar los augurios del sol, la luna y las estrellas, y las señales del cielo».
Esta descripción de los contenidos de los escritos de los Nefilim, y por tanto de antes del Diluvio, se asemeja en los términos a El Libro de Henoc acerca de los conocimientos del Sol, la Luna y las estrellas/planetas que se le enseñaron de «las tablillas celestes, y todo lo que allí había escrito».
Henoc le pasó todo esto a su hijo Matusalén, diciéndole:
Todas estas cosas te las estoy contando a ti
y escribiendo para ti;
te lo he revelado todo
y te he dado los libros relativos a todo esto.
Así pues, conserva, Matusalén, hijo mío,
los libros que recibiste de la mano de tu padre
y entrégaselos a las generaciones del mundo.
En los escritos de Beroso podemos encontrar una referencia nada ambigua a escritos antediluvianos y a lo que les sucedió en lo relativo a la destrucción en la avalancha de aguas.
Beroso fue un sacerdote e historiador babilonio que compiló una historia de la Humanidad para los gobernantes griegos de Oriente Próximo tras la muerte de Alejandro; y, como sacerdote, tenía acceso evidentemente a la biblioteca de escritos antiguos en acadio (y, posiblemente, también en Sumerio: en el primer volumen de sus escritos, que describe los acontecimientos desde el amerizaje de Ea hasta el Diluvio, llamaba al héroe de la gran inundación por su nombre Sumerio, Ziusudra).

En los fragmentos de los escritos de Beroso que están disponibles a través de los historiadores griegos, se dice que después de que Ea/Enki le revelara a Sisithros (= Ziusudra) que iba a haber un Diluvio,
«le ordenó que ocultara en Sippar, la ciudad de Shamash, todos los escritos que pudiera. Sisithros hizo todo esto, se fue inmediatamente a Armenia y, acto seguido, ocurrió lo que el Dios le había anunciado».
Esos escritos trataban de «principios, mitades y finales».

Beroso seguía narrando que, entre aquellos que embarcaron en el arca y sobrevivieron al Diluvio, estaba Sambethe, la esposa de uno de los hijos de Ziusudra/Noé (su nombre es, probablemente, una corrupción del Sumerio o el acadio Sabitu («La Séptima»).
Según Beroso,
«ella fue la primera de las Sibilas, y ella había profetizado lo concerniente a la construcción de la Torre de Babilonia, y todo lo sucedido a las empresas de sus planificadores; esto fue antes de la división de las lenguas».
A esta mujer, primera de una línea de profetisas oraculares (la más famosa de las cuales fue la Sibila de Delfos) se le atribuía el papel de intermediaria entre los Dioses y los supervivientes del Diluvio. Ella pronunciaba ante ellos lo que decía «una voz del aire», que les indicaba cómo sobrevivir después del Diluvio y «cómo recuperar de Sippar los libros que describían el futuro de la Humanidad».

Los omnipresentes recuerdos y tradiciones referentes a escritos de antes del Diluvio insisten claramente en afirmar que, además de todo tipo de conocimientos científicos, también incluían profecías concernientes al futuro. Muy a menudo, estas profecías no sólo tenían que ver con acontecimientos fatídicos que caerían sobre individuos o naciones, sino también con el destino último de la humanidad y de la Tierra.

A Henoc se le mostró «lo que fue y lo que será», y puso por escrito los secretos de la creación y los ciclos de los acontecimientos en la Tierra para futuras generaciones. Dios había puesto un «mapa» en la Tierra que determinaba el destino del planeta y todo lo que hay sobre ella. Los escritos de antes del Diluvio trataban de «principios, mitades y finales».

Lo cierto es que, cuando uno revisa las creencias que subyacen a todas estas declaraciones, empieza a comprender por qué los redactores del Génesis en su versión hebrea omitieron el Alef para hacer que el principio se iniciara con Principio, con la «B» (Beth). Pues la idea de un principio incorpora en sí la idea de un final. La admonición de que los escritos antiguos, que contenían todo lo que hay que saber (esos antiguos «bancos de datos», por utilizar un lenguaje informático), se debían conservar hasta «el final de los tiempos» o «el final de los días» supone que tal final estaba destinado. Comenzando con el Principio, los redactores de la Biblia se suscribían a esa creencia.

Estos conceptos impregnan la Biblia, desde el comienzo del Génesis, pasando por los libros de los Profetas, hasta los libros finales (de la Biblia hebrea).
«Y Jacob convocó a sus hijos, y dijo: Venid, reuníos, y os contaré lo que os acontecerá en el final de los días»
(Génesis 49,1).
Temiendo que los israelitas abandonaran los mandamientos tras su muerte, Moisés los alertó sobre «los males que os acontecerán en los últimos días» (Deuteronomio 31,29). Junto con esta admonición había una predicción, una profecía, del Hado y del futuro de cada una de las tribus de Israel.

Las visiones proféticas de Isaías se abren con esta declaración: «Y ocurrirá al final de los días» (2,2); y el profeta Jeremías explica con toda claridad que lo que sucederá «al final de los días» había sido planeado «en el corazón de Yahveh» desde el mismo principio (23,20). «Él cuenta el Final en el Principio», ensalzaba Isaías al Señor Dios (46,10).

Dios era el profeta máximo y la fuente de toda profecía. Esa visión bíblica encuentra su expresión incluso en aquellos puntos donde el texto parece que sólo da cuenta de acontecimientos. El castigo impuesto a Adán y Eva después de comer del fruto prohibido en el Jardín del Edén prevé los caminos futuros de los seres humanos. A Caín se le dio una señal de protección, pues de otra manera él y sus hijos habrían sufrido venganzas durante setenta y siete generaciones. En la alianza que Dios hizo con Noé y sus hijos, el Señor prometió que nunca más volvería a haber un Diluvio.

En la alianza con Abraham, Dios predice su futuro como padre de multitudes de naciones; pero anticipa que llegará un tiempo en el cual sus descendientes serán esclavizados en una tierra extranjera, una amarga experiencia que duraría 400 años (que es lo que duró la estancia de los israelitas en Egipto). Y respecto a la estéril Sara, Dios predijo que tendría un hijo y que de su vientre llegarían naciones y reyes.

En su repaso de la historia de la Humanidad desde Adán y Eva, pasando por la destrucción del Primer Templo de Jerusalén y su reconstrucción a manos de los exiliados que regresaron en el siglo VI a.C, el Antiguo Testamento nos cuenta también, de forma indirecta y casi imperceptible, el cambio de la profecía, desde una comunicación directa de Dios con uno, a través de los ángeles (literalmente: Emisarios) y, por último, a través de los profetas. Aunque a Moisés se le designaba como Profeta de Dios, la universalidad del fenómeno queda de manifiesto en el relato bíblico de Bile’am o Balaam.

Éste era un famoso adivino en la época del Éxodo, y lo retuvo el rey de los moabitas para que maldijera a los israelitas que avanzaban contra ellos; pero cada vez que se preparaba un lugar y se preparaban los rituales para la maldición, Yahveh se le aparecía y le advertía que no maldijera a Su pueblo elegido.

Después de varios intentos, el rey moabita lo persuadió para que lo intentara una vez más; pero entonces, en una visión divina, Bala’am pudo,
«escuchar las palabras de Dios y discernir el conocimiento de Aquel que es Altísimo».
«Aunque apenas puedo verla -anunció Bala’am de la Estrella de Jacob-; aunque no ahora, se ha adelantado.»
Y eso es lo que el mensaje divino es, dijo: los Hijos de Israel derrotarán y vencerán a las naciones que se pongan en su camino. Increíblemente, en la lista de esas naciones de perdición estuvo Asiria, una nación que no se encontraba en Canaán en la época del Éxodo, y cuyos reyes asaltaron muchos siglos después los reinos israelitas que aún no estaban del todo formados.

Un caso de profecía basado en profecías del pasado fue el de la futura gran batalla de Gog y Magog que se le reveló al profeta Ezequiel (capítulos 38 y 39), una batalla que en la literatura apocalíptica de la época asumió el papel de la batalla final en el último milenio, el 
Armageddon del Nuevo Testamento.

Aunque en escritos posteriores Gog y Magog fueron tratados como dos personas o naciones diferentes, Ezequiel habla de Gog como del soberano del país de Magog, y predice que el fin de su dominación llegará cuando ataque la tierra de Jerusalén, «el ombligo de la Tierra».

Tras predecir que esto tendrá lugar en «el Fin de los Días», y será una señal de ello, Yahveh declara a través de Ezequiel: Aunque tú sólo llegarás hasta el fin de los días, Gog, es de ti de quien Yo he hablado en los días de antaño a través de los Profetas de Israel que habían profetizado en aquellos días.

Yahveh anunció a través de Ezequiel que, en esos tiempos finales, habrá un gran temblor de tierra y una gran destrucción, plagas y derramamientos de sangre, y torrentes de lluvia, y caerá fuego y azufre de los cielos.

Otro profeta que recordaba a los profetas anteriores, a los «Primeros Profetas», fue Zacarías (1,4, 7,7, 7,12), que también veía el futuro en términos de pasado, de los así llamados «Primeros Días». Esto estaba en línea con todas las profecías bíblicas: al predecir el futuro, los profetas afirmaban que el Fin estaba anclado en el Principio.

Al prever a las naciones del mundo reunidas para averiguar lo que se avecinaba, el profeta Isaías los visualizaba preguntándose unos a otros,
«¿Quién de entre nosotros puede decir el futuro dejándonos escuchar las Primeras Cosas?»
E Isaías, burlándose de esa inquietud entre las naciones que se preguntaban sobre el pasado y el futuro entre sí, en vez de preguntarle a Dios, declaraba que sólo Yahveh, el Señor de los Ejércitos, tenía ese conocimiento (Isaías, capítulo 43).

Todo esto se amplía más adelante, en Isaías 48, donde Yahveh anuncia:
Soy yo el que ha contado las primeras cosas,
de mi boca se pronunciaron.
Y las anunciaré de súbito;
y cuando lo haga, sucederá.
La búsqueda del pasado oculto con el fin de adivinar el futuro no solamente impregna los libros de los profetas, sino también los libros bíblicos de los Salmos, los Proverbios y Job.
«Escucha, pueblo mío, mis enseñanzas, tiende tu oído a las palabras de mi boca; abriré mi boca con parábolas y hablaré de los enigmas de los tiempos de antaño», dice el salmista (78,2-3), de los recuerdos pasados de generación en generación.
Poco antes, tras afirmar que estaba cualificado para hablar de estos enigmas, decía:
«Pues he tenido en cuenta los días de antaño y los años de los tiempos antiguos»
(77,6).
Este enfoque, en el sentido de «vamos a averiguar lo que sucedió en el pasado para así poder saber lo que va a ocurrir», estaba basado en la experiencia de la Humanidad a lo largo de milenios de memoria, en su mayor parte «mitos»; para nosotros, recuerdos de acontecimientos reales. Para cualquiera que conozca los relatos antiguos (cualquiera no sólo de ahora, sino de tiempos bíblicos), tenía que ser obvio que, en cada giro y vuelta del camino, la Humanidad dependiera de los planes y de los caprichos de sus creadores, los Elohim.

En el Principio, tanto a nosotros hoy como a la gente de hace milenios (y, ciertamente, a los profetas), se nos ha dicho que vinimos a la existencia como consecuencia de las discusiones acaecidas en un consejo de Dioses, en una reunión para resolver un motín en las minas de oro. Nuestra constitución genética quedó determinada mientras dos Anunnaki, Enki y Ninmah, actuaban con una mezcla de seriedad y de frivolidad.

Fue en el Consejo de los Grandes Dioses donde se voto y se juró darle fin al experimento creativo y dejar perecer a la Humanidad en el Diluvio. Y fue así, reunidos en consejo, que los Dioses Anunnaki decidieron, tras el Diluvio, dar a la Humanidad la «Realeza» en las tres regiones: las civilizaciones de Mesopotamia, del Valle del Nilo y del Valle del Indo.

Las gentes del último milenio antes de Cristo (la época de los profetas bíblicos), curiosas por los registros de los Principios, por la historia de la especie humana desde la Creación, su paso a través del Diluvio hasta su auge como naciones, también se preguntaban por los Días de Antaño, por los acontecimientos de un milenio o dos antes (la época en la que la Biblia pasó a Ur de los caldeos, en Sumer, y Abraham y la Guerra de los Reyes, y el desastre de Sodoma y Gomorra).
«Hablanos de los Días de Antaño, para que sepamos lo que nos espera», pedía el pueblo a aquellos a los cuales se les había confiado la profecía y el conocimiento.
En la Biblia se mencionan varios de estos registros («libros») que quizá tuvieran las respuestas, pero que se han desvanecido por completo.
Uno de ellos es El Libro de Jashar (El Libro de la Rectitud, si lo traducimos literalmente, que probablemente quería decir el registro de las Cosas Correctas). Otro de esos libros, y probablemente mucho más importante, era El Libro de las Guerras de Yahveh, que por su enigmático título no podía tratar de otra cosa que de las guerras y los conflictos entre los Elohim.

Estos conflictos, que estallaban a veces en guerra abiertas, quedaron registrados en los escritos Sumerios; y estos escritos del pasado eran en verdad Palabras Divinas, pues los textos bien fueron escritos por escribas divinos, o bien fueron dictados por los Dioses a escribas humanos. Originariamente anotados por los mismos Dioses, narraban los acontecimientos acaecidos en Nibiru, entre los que estaba cómo se apoderó Anu del trono y la continuación de las luchas por la sucesión en otro planeta, la Tierra; el relato de Zu; la contienda entre Horus y Set (que llevó al primer enrolamiento de humanos para una guerra entre Dioses).

Y a esta categoría de escritos de los mismos Dioses pertenecía un «texto profético» que ha llegado hasta nosotros en su versión acadia, y que es nada menos que una autobiografía de Marduk. En la otra categoría, la de los libros dictados directamente por una deidad, había un texto conocido como La Epopeya de Erra, una crónica de acontecimientos relatada por Nergal. Ambos textos fueron intentos de los Dioses por explicarle a la Humanidad de qué modo dos milenios de civilización (los Días de Antaño) habían llegado súbitamente a término.

Era algo más que una ironía que los acontecimientos que había desencadenado el fin de la gran civilización Sumeria coincidieran con su época de mayor gloria.
En un «libro de antaño» (un texto Sumerio), quedó registrado el Consejo de los Grandes Dioses en el cual se decidió conceder la Realeza (civilización) a la Humanidad:
Los grandes Anunnaki que decretan los Hados
se sentaron para intercambiar sus consejos referentes al país.
Ellos, que crearon las cuatro regiones,
que levantaron las poblaciones, que supervisaron el país,
eran demasiado elevados para la Humanidad.
Y así decidieron que se creara la institución de la Realeza, tanto como salvaguarda como por establecer un vínculo entre los Elevados y la masa de la humanidad.

Hasta entonces, a los terrestres se les había permitido vivir junto a los recintos sagrados en las ciudades de los Dioses; a partir de ahí, tendrían sus propias ciudades, gobernados por los LU.GAL, los «Grandes Hombres» (los reyes), que tendrían que actuar como sustitutos de los señores divinos.
Cuando los Anunnaki volvieron al Edin, la llanura entre el Tigris y el Eufrates, después de que ésta se secara lo suficiente tras el Diluvio, se refundaron las Ciudades de los Dioses siguiendo exactamente los planos antediluvianos.

La primera en ser reconstruida fue Eridú, la ciudad de Enki; y fue allí, según creemos, donde se tomó la trascendental decisión de concederle la civilización a la Humanidad; el momento, según muestran las evidencias arqueológicas, tuvo lugar hacia el 3800 a.C.

Pero acatando la decisión de los Dioses, la Realeza de los hombres tenía que originarse en una ciudad de hombres, y ésta fue una nueva población llamada Kis. La fecha se selló con la concesión de un calendario para la Humanidad, un calendario diseñado en el «centro de culto» de Enlil, Nippur. Comenzó a contar el tiempo en el 3760 a.C.

En La lista de los reyes Sumerios se registran los repetidos traslados de la capitalidad de la nación de una ciudad de los hombres a otra en Sumer. Estos cambios tenían algo que ver con la fortuna y con los cambios de autoridad entre los mismos Dioses, o incluso por las rivalidades entre ellos, tanto en la Primera Región (Mesopotamia y tierras vecinas), la Segunda Región (el Valle del Nilo) y la Tercera Región (el Valle del Indo), donde las civilizaciones se establecieron hacia el 3100 a.C. y el 2900 a.C. respectivamente.

Latente por debajo de la superficie y con erupciones violentas esporádicas se hallaba el conflicto entre Marduk y Ninurta, los herederos de Enki y Enlil respectivamente, que tomaron como propia la antigua rivalidad entre sus padres. De hecho, no hubo Paz en la Tierra hasta que Marduk (el causante de la muerte de Dumuzi) fue sentenciado a ser enterrado vivo dentro de la Gran Pirámide sellada, sentencia que sería conmutada por la de exilio. Fue el mismo castigo (destierro a una tierra distante) que Marduk le había impuesto a su hermanastro Ningishzidda/Thot, que cruzó los océanos para convertirse en el Dios Serpiente Emplumada (Quetzalcóatl) de Mesoamérica.

Fue durante ese período de relativa paz, que comenzó con el inicio del tercer milenio a.C, cuando la civilización Sumeria se extendió por las tierras vecinas y floreció bajo el reinado de grandes reyes, como Gilgamesh. Pocos siglos después, la expansión hacia el norte incorporó a las tribus semitas; y hacia el 2400 a.C, se formó una nación aún mayor, bajo un rey justo (Sharru-kin), Sargón I, con capital en la nueva ciudad de Agadé. A partir de entonces, se conocería a la nación como el reino unificado de Sumer y Acad.

Se han encontrado numerosos textos, la mayoría fragmentados, que dan cuenta del curso de los acontecimientos en los siglos siguientes (tanto en los asuntos de los Dioses como en los de los hombres). El centro del imperio siguió cambiando.

Finalmente, en 2113 a.C, comenzó el capítulo más glorioso de la historia de Sumer y Acad. Los historiadores se refieren a esta era como el período de Ur III, pues era la tercera vez que Ur se convertía en la capital del imperio. Era el «centro de culto» de Nannar/Sin, que vivía en su recinto sagrado con su esposa Ningal. Su señorío era de amplias miras y benévolo.

El rey al que se había ungido para dar comienzo a la nueva dinastía, Ur-Nammu («El Gozo de Ur») era sabio, justo, y un maestro en el comercio internacional, en el cual Sumer intercambiaba cereales y productos lanares por metales y maderas; sus coloridos mantos eran apreciados, según la Biblia, hasta en la distante Jericó. Los «mercaderes de Ur» eran respetados y conocidos internacionalmente; y gracias a ellos se difundió la civilización Sumeria, en todos sus aspectos.

Necesitados de lana, los Sumerios se introdujeron en los pastizales de las regiones del norte, donde fundaron un importante centro comercial, a las puertas de Asia Menor, el país de los hititas. Se le llamó Jarán, «El Caravansar».

Se pretendió que fuera una pequeña-Ur, una Ur-lejos-de-Ur, y en su trazado y en su templo emuló a la propia Ur.
Mientras tanto, desde su exilio, Marduk observaba los acontecimientos con un sentimiento creciente de frustración y cólera.

En su autobiografía (una copia de la cual se descubrió en la biblioteca de Assurbanipal), Marduk recordaba cuando, después de errar por muchas tierras, «desde donde el sol se eleva hasta donde se pone», había llegado a las Tierras de Hatti (las tierras de los hititas). «Veinticuatro años anidé en medio de ellas» -escribió. Y durante todos esos años, no dejó de preguntar al consejo de los Dioses- «¿Hasta cuándo?»

Ante la ausencia de una respuesta clara o satisfactoria, Marduk miró a los cielos. Ya hemos dicho que el Hado tiene doce estaciones; la Estación-Hado (la casa zodiacal) de Marduk era la constelación del Carnero (Aries); y cuando la Precesión fue llevando el primer día de la primavera más allá de la constelación del Toro (Tauro), signo zodiacal de Enlil, empezó a «entrar» en la Estación-Hado del Carnero de Marduk.

Convencido de que había llegado el momento de que se realizara su Destino, Marduk se vio volviendo a Babilonia con pompa y circunstancia, señalando un rey digno, contemplando a las naciones en paz y a los pueblos prósperos, una visión profética de lo que sucedería en los Días Postreros, cuando Babilonia daría vida a su nombre: Bab-ili, «Puerta de los Dioses».

Otros textos de aquella época, que los expertos consideran como parte de una colección de Profecías acadias, registraban los informes de los astrónomos que observaban los cielos en busca de augurios planetarios relacionados con la constelación del Carnero. Sin embargo, los augurios eran en su mayor parte de guerra, matanza, saqueo y destrucción; y fueron éstas las profecías, más que las prometedoras de Marduk, que habían de cumplirse.

El resto de Dioses, liderados por Ninurta y por el propio hermano de Marduk, Nergal, utilizando herramientas científicas «de los Días de Antaño», «artefactos del Cielo y la Tierra», clamaron que no había tenido lugar aún el cambio a la Era del Carnero. Impaciente, Marduk envió a su hijo, Nabu, a que levantara un ejército de humanos de entre sus seguidores en las Tierras del Oeste, las tierras al oeste del río Eufrates. En 2024 a.C, Nabu lanzó con éxito la invasión de Mesopotamia y le abrió las puertas de Babilonia a su padre Marduk.

En La Epopeya de Erra se narran estos trascendentales acontecimientos desde el punto de vista de Nergal (apodado Erra, El Aniquilador) y de Ninurta (apodado Ishum, El Abrasador). Aquí se relatan las frenéticas negociaciones por resolver la disputa de forma pacífica, las llamadas a Marduk para que fuera paciente, los interminables debates en el Consejo de los Anunnaki que terminaron convirtiéndose en una reunión en sesión continua, la alarma ante las verdaderas intenciones de Nabu y su ejército humano y, por último, las sospechas de que, mientras Marduk hablaba de Babilonia como de la Puerta de los Dioses, su hijo, junto con seguidores de las regiones fronterizas con el espaciopuerto del Sinaí, estaba intentando realmente capturar el espaciopuerto para así controlar el contacto con el planeta madre, Nibiru.

No viendo otra salida para detener a Marduk y a Nabu, el Consejo de los Grandes Dioses autorizó a Nergal y a Ninurta para que abrieran las «Siete Armas Terribles» que habían estado ocultas y selladas en el Abzu (el hogar de Enki en el sureste de África). Se desencadenó un holocausto nuclear; el espaciopuerto se vaporizó, dejando un gigantesco corte en el rostro de la península y una enorme región ennegrecida a su alrededor. Las «ciudades pecadoras», que se habían puesto del lado de Nabu en lo que entonces era un fértil valle al sur del Mar Muerto, también fueron arrasadas (una aniquilación que Abraham pudo ver desde su hogar en el sur de Canaán).

Pero el Hado quiso que la «nube de muerte» nuclear, llevada por los vientos predominantes del Mediterráneo, derivara hacia el este, hacia Mesopotamia; en su sendero, todo lo que había con vida, personas, animales, plantas, murió de una muerte horrible. A medida que la nube mortífera se acercaba a Sumer, los Dioses Anunnaki comenzaron a abandonar sus ciudades.

Pero Nannar/Sin no quiso aceptar la perdición de su espléndida ciudad, Ur. Sus llamamientos a Anu y a Enlil para que encontraran una forma de que Ur fuera liberada del mal fueron vanos. Enlil, impotente, le diría con toda franqueza: «A Ur se le concedió la realeza, pero no se le concedió un reinado imperecedero... Su realeza, su reinado, han sido cortados.» No era imperecedero su NAM.TAR, un Destino que se podía cortar y romper, un Hado.

Pero el Hado quiso que los vientos, cuando llegaron a Mesopotamia, cambiaran su curso hacia el sureste. Y mientras Sumer y sus grandes ciudades de antaño caían postradas y desoladas, la ciudad de Babilonia, en el norte, quedó completamente indemne.

Hasta entonces, Marduk había estado observando los cielos para adivinar su Hado. Pero la milagrosa liberación de Babilonia de la muerte nuclear y de la desolación le llevó a preguntarse si su camino hacia la supremacía, ahora sin ningún tipo de obstáculos, no sería algo más que Hado, si no sería su Destino.

Si Marduk no hubiera sido una deidad ya, no dudaríamos en afirmar que habría sido deificado. En esas circunstancias, podríamos decir celestializado. El vehículo de esta «celestialización» fue una alteración («falsificación» sería igualmente aplicable) del santificado texto del Enuma elish: llamarle «Marduk» a Nibiru, haciendo así del supremo Dios planetario y del supremo Dios en la Tierra una y la misma cosa.

Tras esta sustitución de «Marduk» por Nibiru en el relato de la Batalla Celestial, las palabras cruciales se le aplicaron entonces a él: la obtención de una Tablilla de los Destinos de Kingu, el jefe del ejército de Tiamat, La Tablilla de los Destinos le arrebató,la selló con un sello,a su [propio] pecho se la sujetó.

Suyo era ahora ese Destino. Y los Dioses, en su Asamblea, «tuvieron en cuenta este pronunciamiento». Se postraron y gritaron: «¡Marduk es el rey!» Aceptando lo inevitable, Anu y Enlil (según una inscripción del rey babilonio Hammurabi), determinaron para Marduk, el primogénito de Enki, las funciones-Enlil sobre toda la humanidad, lo hicieron grande entre los Dioses que observan y ven, llamaron a Babilonia por su nombre para que fuera exaltada, para hacerla suprema en el mundo; y establecieron para Marduk, en su centro, un Señorío imperecedero.

La coronación, por utilizar un término comprensible, de Marduk como «rey de los Dioses» tuvo lugar en una solemne ceremonia, en una reunión de los Cincuenta Grandes Dioses y los «Siete Dioses del Destino», y con centenares de Anunnaki de base presentes. Simbólicamente, Enlil puso ante Marduk su arma divina, el Arco.

Después, el traspaso de los poderes de Enlil a Marduk se celebró con el traspaso a Marduk del rango numérico secreto de 50. Esto se llevó a cabo por medio de una recitación, uno por uno, de los «cincuenta nombres». Comenzaron con el propio nombre de Marduk, afirmando que había sido el mismo Anu quien le había denominado Marduk cuando nació, y, recorriendo el resto de nombres-epítetos, terminaron con Nibiru, la transformación del Dios de la Tierra en el Dios supremo planetario.

Los cincuenta nombres estaban compuestos por combinaciones de sílabas o palabras Sumerias; los epítetos de quienquiera que hubiera poseído los cincuenta nombres antes de la Epopeya de la Creación se falsificaron para acomodárselos a Marduk; y aunque los redactores babilónicos del texto (escrito en lengua acadia) intentaron explicar a sus contemporáneos las enigmáticas palabras silábicas Sumerias, es evidente que ni siquiera ellos pudieron captar por completo lo que transmitía el mensaje secreto de cada nombre.

Estos significados secretos o codificaciones que subyacen a los cincuenta nombres fueron reconocidos por el famoso asiriólogo y erudito bíblico E. A. Speiser, quien al traducir al inglés el Enuma elish para la obra Ancient Near Eastern Texts Relating to the Oíd Testament, observó que,
«el texto etimologiza los nombres de un modo que la Biblia hace familiar; las etimologías, que acompañan prácticamente a todos los nombres que hay en la larga lista, parecen más cabalísticas y simbólicas que estrictamente lingüísticas».
En los cincuenta nombres hay más de naturaleza «cabalística» de lo que concede la observación de arriba. Los nueve primeros nombres están listados al final de la sexta tablilla del Enuma elish, y se acompañan de varios versículos de elogio.

Como ya hiciera notar Franz M. Th. Bóhl en su Die fünfzig Ñamen des Marduk, el pronunciamiento de estos nueve primeros nombres se les atribuía a los antepasados no sólo de Marduk, sino incluso del mismo Anu; tres de ellos contenían un triple significado cada uno; y en uno de estos significados-dentro-de-significados, se atribuía a Marduk la capacidad singular (y por otra parte no notificada) de «revivir a los Dioses muertos».

Franz Bóhl sugería que eso podía ser una referencia a la muerte y la resurrección de Osiris (de la tradición egipcia), porque los tres nombres siguientes (los números 10,11 y 12) eran variantes del nombre-epíteto ASAR (Asaru en acadio) y, según Bohl, eran tres epítetos que tenían sus correspondientes en otros tres epítetos del Dios egipcio.

Con esos tres nombres-epítetos, el Enuma elish pasa a la séptima tablilla, no sin implicaciones para los siete días de la Creación del Génesis (de los cuales los seis primeros fueron días de actividad y el séptimo un día de descanso y contemplación divina); y recordemos que el siete se correspondía con la designación planetaria de la Tierra y de Enlil como comandante de la Tierra.

Los tres epítetos ASAR, tras los cuales los nombres-epítetos se hacen variados y diversos, elevan el total de nombres a doce. Se explican además en cuatro versículos que dan el cuádruple significado de los tres nombres ASAR, sugiriendo de nuevo un intento por incorporar el doce en el texto.

La recitación de los cincuenta nombres incorpora, así pues, el número de rango divino de Enlil y su número planetario, el número de los miembros del Sistema Solar y el de las constelaciones.
«La totalidad de mis instrucciones se encarnan en los cincuenta nombres», anunció Enki al término de la ceremonia.
En esos nombres, «se han combinado todos los ritos». Con su propia mano «lo ha escrito, lo ha preservado para el futuro», y ordenó que lo escrito fuera albergado en el templo Esagil que los Dioses construirían para Marduk en Babilonia. Allí, un linaje de iniciados sacerdotales salvaguardará los conocimientos secretos, y lo pasará de padres a hijos:
«Que se conserven [allí], que el anciano los explique; que el padre sabio y entendido se lo imparta al hijo.»
¿Qué significados profundos, que conocimientos secretos albergaban los cincuenta nombres que, según Enki, combinaban en ellos todo lo que había que saber?

Quizás algún día, cuando un nuevo descubrimiento nos permita decodificar los cifrados numéricos de los reyes asirios y babilonios, n
osotros también lo sepamos.

Profecías de Newton


El matemático inglés Isaac Newton (1643-1727), conocido por establecer las bases de la mecánica y enunciar la ley de la gravitación universal, tenía intereses menos científicos a los que aplicaba los mismos principios rigurosos que al resto de sus investigaciones. Amante de la teología y la alquimia, Newton teorizó a partir de la Biblia sobre cuál sería la fecha del fin del mundo. ¿La respuesta? 1.260 años después de la refundación del Sacro Imperio Romano llevada a cabo por Carlomagno.

La Universidad Hebrea de Jerusalén recibió hace casi cuatro décadas estos manuscritos del científico inglés como legado de un coleccionista. De ellos se deduce que, allá por 1704, Newton se empleó en la tarea de calcular esa fecha a partir de un fragmento de la Biblia, en concreto del libro de Daniel. Así dedujo que el mundo se acabaría 1.260 años después del citado hito histórico, es decir, en el año 2060 de nuestra era.

Esos manuscritos se exponen ahora por primera vez al público en una exposición titulada Los secretos de Newton, según anunció ayer la universidad israelí mediante un comunicado. Incluyen detalles de los experimentos de alquimia del matemático y de su interés por las profecías apocalípticas. Según afirma el centro educativo, Newton se veía a sí mismo como una especie de profeta por sus trabajos en este sentido.

Estos legajos provienen de una subasta realizada en 1936 en Londres. El lote contenía un millón de palabras sobre alquimia y tres millones sobre teología y profecías bíblicas. La mayoría de los pergaminos fueron comprados por dos personas: el economista británico John Maynard Keynes (que los legó al King's College de Cambridge) y el orientalista Abraham Shalom Ezekiel Yahuda, que se los dio en 1951 al recién nacido Estado de Israel; de allí pasaron al centro educativo en 1969; se dieron a conocer en 2003, pero nunca antes habían sido expuestos al público.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Apocalipsis de las semanas de Enoc

APOCALIPSIS DE LAS SEMANAS
Libro de Henoc 93:1-10, 91:11-17*
4 Qumran Henoc g (4Q212) III-IV §

Henoc reanudó su discurso diciendo: "A propósito de los hijos de la Justicia y acerca del Elegido del mundo, que ha crecido de una planta de verdad y de justicia, os hablaré y os daré a conocer yo mismo, Henoc, hijos míos, según se me ha revelado todo y he entendido por una visión celestial y por la voz de los ángeles guardianes y los santos. En las tablas celestiales he leído y entendido todo".

Continuó hablando Henoc y dijo: "Yo, Henoc, nací el séptimo, en la primera semana, en la época en que la justicia aún era firme. Después de mí, vendrá la semana segunda en la que crecerán la mentira y la violencia y durante ella tendrá lugar el primer Final, y entonces, un hombre será salvado. Y cuando esta semana haya acabado, la injusticia crecerá y Dios hará una ley para los pecadores.

"Después, hacia el final de la tercera semana, un hombre será elegido como planta de juicio justo, tras de lo cual crecerá como planta de justicia para la eternidad. Luego, al terminar la cuarta semana, las visiones de los santos y de los justos aparecerán y será preparada una ley para generaciones de generaciones y un cercado.

"Después, al final de la quinta semana, una casa de gloria y poder será edificada para la eternidad. Luego, en la sexta semana, los que vivirán durante ella serán enceguecidos y su corazón, infielmente, se alejará de la sabiduría. Entonces un hombre subirá al cielo y al final de esta semana, la casa de dominación será consumida por el fuego y será dispersado todo el linaje de la raíz escogida.

"Luego, en la séptima semana surgirá una generación perversa; numerosas serán sus obras, pero todas estarán en el error. Y al final de esta semana serán escogidos los elegidos como testigos de la verdad de la planta de justicia eterna. Les será dada sabiduría y conocimiento por septuplicado. Ellos para ejecutar el juicio arrancarán de raíz las causas de la violencia y en ella la obra de la falsedad.

"Después de esto vendrá la octava semana, la de la justicia, en la cual se entregará una espada a todos los justos para que juzguen justamente a los opresores, que serán entregados en sus manos. Y al final de esta semana los justos adquirirán honestamente riquezas y será construido el templo de la realeza de El Grande, en su esplendor eterno, para todas las generaciones.

"Tras esto, en la novena semana se revelarán la justicia y el juicio justo a la totalidad de los hijos de la tierra entera y todos los opresores desaparecerán totalmente de la tierra y serán arrojados al pozo eterno y todos los hombre verán el camino justo y eterno.

"Después de esto, en la décima semana, en su séptima parte, tendrá lugar el Juicio Eterno. Será el tiempo del Gran Juicio y Él ejecutará la venganza en medio de los santos. Entonces el primer cielo pasará y aparecerá un nuevo cielo y todos los poderes de los cielos se levantarán brillando eternamente siete veces más. Y luego de esta, habrá muchas semanas, cuyo número nunca tendrá fin, en las cuales se obrarán el bien y la justicia. El pecado ya no será mencionado jamás."

El Apocalipsis de Elías

Capítulo 1

1. La palabra del Señor vino a mí, diciendo: "Hijo de hombre, di a este pueblo, ¿por qué apiláis pecado sobre pecado y provocáis la cólera del Señor Dios, que es vuestro Creador?
2. No améis al mundo ni a las cosas del mundo, porque el orgullo del mundo es propio del diablo con su corrupción."
-1 Juan 2.15-16; 3.8-
3. Recordad que el Señor de la gloria, que ha creado todo, tuvo compasión de vosotros, para salvarnos de la esclavitud de esta época.
4. Frecuentemente, el diablo ha deseado hacer que el sol deje de brillar sobre la tierra y que la tierra deje de producir frutos. Desea consumir a los humanos, como el fuego que corre por el rastrojo, quiere tragarlos como agua.
5. Esto es porque el Dios de la gloria tuvo misericordia de nosotros y Él envió a su Hijo al mundo para que nos salvara del cautiverio.
6. El no le advirtió esto a ningún ángel, arcángel ni potestad, sino se transformó en hombre cuando Él vino a nosotros para salvarnos.
-Flp 2.6-7; Rm 8.3; Hb 2.17-
7. Por ello sois sus hijos así como Él es es vuestro Padre.
-Ga 4.6-7-
8. Recordad que Él os ha preparado tronos y coronas en los cielos: "Todos aquellos que me escuchen, llegarán a recibir los tronos y las coronas", dijo el Señor,
-1Co 2.9; Is 64.3; Jr 3.16; To 17
Ap 2.10,26,27; 3.11,21; 4.4; 12.1; 14.14; 20.4-
9. "además, a los míos Yo les escribiré mi nombre sobre la frente y les sellaré la mano derecha y nunca tendrán hambre ni sed;
10. "ni los hijos de la desobediencia tendrán poder sobre ellos. Los tronos no les retendrán, sino que marcharán con los ángeles hacia mi ciudad."
- Sb 5.23; Mt 7.23; 13.41; 25.45-46-
-2 Co 6.14; Tt 2.14; Hb 1.9; Rm 6.19-
11. Los pecadores será avergonzados: no traspasarán los tronos, sino que los tronos de la muerte los retendrán y dominarán sobre ellos,
12. porque los ángeles de Dios no los reconocen y son extraños a la morada de Dios.
13. Escuchad, sabios de la tierra, estad en guardia contra los impostores que abundarán en los tiempos del fin. Porque tendrán doctrinas que no son las de Dios, rechazarán la Ley de Dios -hombres que han hecho de su estómago su Dios-, diciendo: "el ayuno no tiene sentido y Dios no lo estableció".
-1Tm 4.1,2; 6.3-5,10; Flp 3.19; 2Co 2.17; Judas 4-
14. Se hacen a sí mismos extraños a la Alianza de Dios y se roban a sí mismos las promesas gloriosas. Tales hombres nunca se establecen firmemente en la fe, luego ¡No dejes que te extravíen!
15. Recordad que el Señor estableció el ayuno cuando hizo los cielos para ganancia del hombre, por las pasiones y deseos que están en guerra con ustedes, de manera que el malvado no los queme.
16. Pero, "Yo he creado un ayuno puro", dijo el Señor,
17. "El hombre que ayuna continuamente no pecará jamás por envidias o discordias.
18. Dejad que el hombre que es puro ayune. Pero el hombre que ayuna y no es puro, provoca a Señor y también a los ángeles;
19. somete al mal su propia alma, acumulando para sí mismo la ira para el día de la cólera."
20. "He creado un ayuno puro, con corazón puro y manos puras;
21. perdona los pecados, cura las enfermedades, saca los demonios,
22. es eficaz ante el trono de Dios, como un dulcificante, como una fragancia, para el perdón de los pecados mediante una oración pura.
23. ¿Qué trabajador respetable entre vosotros irá a los campos sin sus herramientas en las manos? ¿O quién partirá para la guerra sin vestir en el pecho una coraza?
24. ¿No será asesinado, si es encontrado, por haber despreciado el servicio del rey?
25. Igualmente, es imposible para cualquiera venir al lugar santo con un corazón doble.
26. Al hombre que ora con corazón doble está en tinieblas en su interior y los ángeles no lo reconocen.
27. Tened siempre el mismo corazón en el Señor, para que todo lo suyo reconozcáis.
Capítulo 2

1. "Porque he aquí que los reyes de Asiria y la disolución de los cielos y la tierra y lo que está bajo la tierra,
2. desde ahora no prevalecerán sobre aquellos que me pertenecen", dijo el Señor, "y ellos no temerán en la batalla".
3. Cuando ellos vean a un rey apareciendo por el Norte, lo designarán rey asirio y el rey de la injusticia; hará guerras sin fin sobre Egipto y causará muchas perturbaciones:
4. habrá gemidos por la tierra, porque se llevarán vuestros hijos.
5. Muchos buscarán la muerte en esos días pero la muerte los eludirá.
6. Y un rey se levantará en las tierras del occidente a quien llamarán "el rey de paz";
7. correrá sobre le mar como un león rugiente;
8. matará al rey de injusticia y se vengará sobre Egipto con guerra y derramamiento de sangre.
9. Pasará en esos días que ordenará paz y un regalo inútil, desde Egipto .
10. Dará la paz a los santos diciendo: "El nombre de Dios es Uno".
11. Honrará a los santos y exaltará la ciudad santa;
12. dará regalos inútiles a la casa de Dios;
13. desde las ciudades de Egipto merodeará, astutamente, sin que lo sepan;
14. contará los santos lugares, pesará los ídolos de las gentes, contará sus riquezas y designará los sacerdotes.
15. Ordenará que los sabios de la tierra y los grandes de los pueblos sean apresados y llevados a la metrópoli por mar, diciendo: "¡No hay sino una lengua!"
16. Y cuando escuchéis: "¡Hay Paz y Alegría!":
-1Ts 5.3-
17. ¡He aquí! Voy a deciros cuáles son las señales para que podáis reconocerlo:
18. Tiene dos hijos, uno a su derecha y otro a su izquierda.
19. Aquel que está a su derecha tendrá una apariencia de un demonio y desafiará el nombre de Dios.
20. Ahora cuatro reyes viene de ese rey.
21. En su año treinta bajará a Menfis y construirá allí un templo;
22. su propio hijo se levantará contra él y lo matará;
23. toda la tierra se agitará.
24. En ese día él promulgará un decreto por toda la tierra, para que sean encarcelados los sacerdotes de la tierra y todos los santos, diciendo: "¡Todos los regalos y todas las cosas buenas os las ha dado mi padre, ahora devolveréis el doble"!
25. Cerrará los lugares santos, les quitará sus casas y hará prisioneros a sus hijos.
26. Ordenarán que se ofrezcan sacrificios abominables y traerá la miseria sobre la tierra.
27. Aparecerá debajo del sol y de la luna;
28. los sacerdotes de la tierra rasgarán sus vestiduras.
29. ¡Ay de vosotros jefes de Egipto en tales días porque vuestro día ha pasado!
30. La violencia hecha a los pobres se devolverá contra vosotros y vuestros hijos serán llevados como botín.
31. En esos días las ciudades de Egipto se lamentarán porque no escucharán la voz del comprador ni la voz del vendedor.
32. Los mercados de Egipto se cubrirán de polvo. Los habitantes de Egipto llorarán al tiempo; anhelarán la muerte, pero la muerte huirá y los abandonará;
33. correrán sobre las rocas y saltarán hacia abajo, diciendo: "¡Caigan sobre nosotros!", pero no morirán.
34. Doble tribulación vendrán sobre toda la tierra aquel día:
35. En esos días el rey ordenará que todas las mujeres con hijos en el vientre sean arrestadas y traídas ante él atadas y que le den de mamar a serpientes y que su sangre sea exprimida de sus senos para usarla como veneno para flechas.
36. Debido a la necesidad de soldados para las guerras, ordenará que todos los niños menores de doce años sean reclutados y tengan que aprender a disparar con arco y flecha.
37. Todas las parteras de la tierra se lamentarán en esos tiempos y la mujer que tenga hijos elevará sus ojos al cielo diciendo: ¿Por qué me senté en la silla de parir para traer niños al mundo?".
38. Las estériles y las vírgenes se regocijarán diciendo: "Ahora es el momento para regocijarnos por no tener hijos sobre la tierra, nuestros hijos están en los cielos".
39. En esos días tres reyes se levantarán entre los persas, tomarán a los judíos que estén en Egipto y los transportarán hasta Jerusalén y habitarán y permanecerán allí.
40. Si escucháis que "la seguridad está en Jerusalén", entonces ¡rasgad las vestiduras! vosotros sacerdotes de la tierra, porque la llegada del Hijo de la Perdición no demorará.
-1Ts 5.3; 2Ts 2.3,8; Jn 17.12 -
41. En esos días el Impío se manifestará en los lugares santos;
- 2 Ts 2,4; Dn 9:27; 1M 3.6; 9.23, 58, 69; 11.25; 14.14; 2Cr 15.3; Sb 17.2-
42. los reyes de los persas huirán hacia Hrearit con los reyes de los asirios Cuatro reyes pelearán contra tres.
43. Durarán tres años en ese lugar hasta que allí puedan poner sus manos sobre el tesoro del templo.
44. En esos días la sangre correrá desde Kôs hasta Menfis. El río de Egipto se convertirá en sangre y nadie podrá beber de él por tres días.
45. ¡Ay de Egipto y sus habitantes!
46. En esos días un rey aparecerá en la ciudad llamada "La Ciudad del Sol" Toda la tierra se consternará y él se apresurará hacia Menfis.
47. En el sexto año de los reyes persas, él planeará una emboscada en Menfis; él matará a los reyes asirios. Los persas se vengaran de la tierra.
48. Ordenará la ejecución de todos los gentiles y ateos y mandará que los templos de los gentiles sean saqueados y aniquilados sus sacerdotes y mandará reconstruir los templos santos.
-Dt 7.25; Ro 2.22,24 -
49. El dará dobles regalos al templo de Dios y dirá "¡El Nombre de Dios es Uno!".
50. Toda la tierra adorará a los persas.
51. Por eso, el resto, los que han sobrevivido la arremetida, dirán: "Este es un rey justo que el Señor nos envió para que la tierra no sea convertida en desierto."
52. Ordenará no dar nada al rey durante tres años y seis meses. La tierra se llenará de abundantes riquezas.
53. Los vivos irán al encuentro de los muertos y les dirán: "Levantaos y compartid con nosotros esta vida de paz."
Capítulo 3

1. En el cuarto año de este rey el Hijos de la Iniquidad aparecerá diciendo: "Yo soy el Ungido", pero él no lo es. ¡No creáis en él!
-Mt 24.23; Mc 13.6; Lc 21.8-
2. Cuando el Ungido llegue, vendrá como un palomar, con una corona de palomas rodeándole y marchará sobre las nubes del cielo con el signo de la cruz precediéndole.
3. El universo entero le verá como al sol que resplandece, desde las regiones del Oriente hasta las regiones del Poniente.
4. Así vendrá, con todos sus ángeles rodeándolo.
5. El hijo de la Iniquidad de nuevo comenzará a pararse sobre el lugar santo.
6. Dirá al Sol: "¡Cae!" y él caerá; le dirá : "¡Brilla!" y él lo hará; le dirá: "¡Obscurécete!" y él lo hará.
7. Dirá a la luna: "¡Conviértete en sangre!" y ella lo hará.
8. Recorrerá el cielo con ellos; caminará sobre el mar y sobre los ríos como sobre la tierra seca.
9. Hará caminar a los paralíticos, oír a los sordos, hablar a los mudos y ver a los ciegos.
10. Limpiará a los leprosos, curará a los enfermos y sacará demonios.
11. Multiplicará las señales y prodigios en presencia de todos.
-Mt 24.24; 2Ts 2.,9; Ap 13.13-
12. Hará las mismas obras que el Ungido, excepto resucitar los muertos.
13. Por esto sabrás que él es el Hijo de la Iniquidad, porque no tiene poder para dar vida.
14. Sí, os diré cuáles son las señales que lo distinguen, para que podáis ser capaces de reconocerlo.
15. Es un hombre escuálido hombre herboso, con las piernas débiles, alto, con un mechón gris por delante de su cabeza clava, las cejas le llegan hasta las orejas y por delante de la mano tiene una mancha de lepra.
16. Se transformará delante, de vosotros y de quienes los miren, unas veces como un anciano otras veces como un niño;
17. se transformará en todas sus características, pero las señales de su cabeza no las podrá cambiar.
18. En esto conoceréis que él es el Hijo de la Iniquidad.
Capítulo 4

1. La virgen cuyo nombre es Tabitha escuchará que el Sinvergüenza se ha aparecido en el lugar santo. Ella vestirá con su ropa de lino y lo perseguirá por Judea.
2. Elle lo reprochará por todo el camino a Jerusalén gritando : "¡Oh Sinvergüenza! ¡Oh Hijo de la Iniquidad! ¡Enemigo de todos los santos!"
3. Entonces el Sinvergüenza volverá su ira contra la virgen; la perseguirá hacia el occidente y en la tarde beberá su sangre,
4. la verterá sobre el templo, y ella se convertirá en curación para el pueblo.
5. Ella resucitará por la mañana y lo reprochará diciendo: "¡Ah Sinvergüenza, tú no tienes ningún poder sobre mi alma ni sobre mi cuerpo, porque yo vivo siempre en el Señor."
6. Y ella le dirá después, también : "Tú has derramado mi sangre sobre el templo y se convirtió en salvación para el pueblo."
7. Entonces, cuando Elías y Henoc escucharon que el Sinvergüenza se había aparecido en el lugar santo, descendieron para combatirlo, y le dijeron:
8. "¿No te da vergüenza cuando te adhieres a los santos aunque siempre has sido un extraño?
9. "Tú has sido un enemigo de lo que está en los cielos y de lo que está sobre la tierra.
10. "Has sido un enemigo de los tronos y de los ángeles, has sido siempre un extraño.
11. "Has caído del cielo como el lucero del alba. Te has alejado de tu casa, has enajenado tu tribu y te has convertido en tinieblas para todos.
-Is 14.12; Ez 28.17,18; Ap 12.9,10-
12. "Pero tú no te avergüenzas cuando te acercas a Dios, porque tú eres un diablo."
13. El Sinvergüenza escuchará esto y se pondrá furioso y luchará contra ellos en el mercado de la Gran Ciudad. estarán tres horas en el combate, pero él los matará.
14. Ellos estarán tendidos, muertos, en el mercado, durante tres días y medio. y toda la gente los verá.
- Ap 11.4-11 -
15. pero al cuarto día ellos resucitarán y lo reprocharán, diciendo: "¡Oh Sinvergüenza Oh Hijo de la Iniquidad! ¿No te avergüenzas por descarriar al pueblo de Dios por el que tú no has sufrido? No sabes tú que nosotros vivimos en el Señor, tanto que nosotros podemos reprocharte cada vez que tu digas: '¡Yo dominé sobre ellos!'
16."Nosotros separamos la carne del espíritu y te matamos, sin que te sea posible hablar en este día, porque nosotros estamos fuertes en el Señor, siempre, mas tú eres siempre hostil a Dios".
17. El Sinvergüenza escuchará, se enfurecerá y combatirá contra ellos.
18. Y toda la Ciudad se reunirá alrededor de ellos.
19. En ese día se verán arriba en el cielo brillando como las estrellas y el pueblo y el universo entero los verán.
20. El Hijo de la Iniquidad no dominará sobre ellos. Volcará su furia sobre la tierra cometerá él mismo una falta contra el pueblo.
21. Perseguirá a todos los santos y junto con los sacerdotes de la tierra ellos serán llevados prisioneros ante él;
22. los matará, los destruirá y ordenará que les sean sacados sus ojos con clavos de hierro;
23. les quitará la piel de la cabeza; les arrancará sus uñas, de una en una y ordenará que les coloquen vinagre y lejía en sus narices.
24. Entonces quienes no puedan soportar las torturas de ese rey, tomarán su oro y huirán por los vados de los ríos hacia el desiertos. Cuando mueran estarán como quienes duermen;
25. el Señor mismo recibirá sus espíritus y sus almas.
26. Sus carne se harán duraderas como una roca y ninguna bestia la comerá hasta el último día, del gran juicio.
27. Entonces ellos se levantarán y encontrarán un lugar de descanso, pero no compartirán el reino del Ungido como los que resistieron, porque el Señor dice: "A quienes resistieron les concederé un sitio a mi mano derecha. Ellos obtendrán gracia para los demás.
28. "Ellos vencerán sobre el Hijo de la Iniquidad; verán la disolución del cielo y de la tierra;
29. y recibirán los tronos de gloria y la coronas."
30. Sesenta justos serán escogidos en esos días, serán preparados.
31 Ellos se armarán con las corazas de Dios, correrán hasta Jerusalén, combatirán contra el Sinvergüenza, diciendo: "Todas las obras prodigiosas que los profetas hicieron desde el comienzo, tú las has hecho. Pero tú no puedes resucitar los muertos porque no tienes el poder de dar vida. por eso hemos conocido que eres el Hijo de la Iniquidad."
32. El Sinvergüenza escuchará y se enfurecerá;
33. ordenará colocar fuego en los altares y amarrar a los justos, para colocarlos sobre ellos y quemarlos.

Capítulo 5

1. En ese día, aterrados muchos cambiarán sus mentes y se separarán de él, diciendo: "¡Este no es el Ungido! El Ungido no asesina a los justos ni persigue a los hombres honestos sino que busca persuadirlos con señales y prodigios."
2. En esos días el Ungido tendrá misericordia de ellos y enviará sus ángeles de los cielos, un total de cuatro mil seiscientos, cada uno con seis alas.
-Is 6.2; Ap 4.8; 2Hen 16.7; ApoMo 37.3-
3. Su voz hará temblar el cielo y la tierra cuando ellos bendigan y glorifiquen a su Señor.
4. A quienes tienen el nombre del ungido sobre la frente y el sello en sus mano derecha, del más pequeño al más grande, ellos los colocarán sobre sus alas y los protegerán de su cólera.
5. Entonces, Gabriel y Uriel formarán una columna de luces para conducirlos dentro de la tierra santa.
-Ex 13.21,22; 14.19; 33.9,10; Nm 12.5; 14.14;
Dt 31.15; Sal 99.7; Ne 9.12,19; Si 24.4-
6. Y les darán de comer del fruto del árbol de la vida y les vestirán de blanco; los ángeles vigilarán para protegerlos; no tendrán hambre ni sed y el Hijo de la Iniquidad no dominará sobre ellos.
-Gn 3.22,24;Isa 49. 10; Pr 3.18; 11.30; 13.12; 15.4;
Ap 2.7; 7.9,13,16 22.2-

7. En esos días la tierra entera será sacudida; el sol se obscurecerá y la paz y el espíritu serán desterrados de la tierra;
8. los árboles serán desarraigados y derribados; las bestias salvajes y el ganado morirán en la confusión y las aves caerán muertas al suelo;
9. habrá sequía en la tierra y las aguas del mar se secarán.
10. Los pecadores se lamentarán sobre la tierra, diciendo: "Por qué nos has hecho esto a nosotros, por decir 'yo soy el Ungido', cuando en realidad eres el diablo?
11. "No tienes poder para salvarte, ¿cómo puedes salvarnos? Tú has realizado milagros inútiles delante de nosotros para apartarnos del Ungido del creados. ¡Desgraciados nosotros que te escuchamos!
12. "¡Mirad que ahora moriremos de hambre! ¿Dónde habrá algún vestigio de un justo para que los reverenciemos? O bien ¿Donde hay un maestro que pueda apelar a ellos?
13. "Ahora pereceremos en el día de la cólera porque hemos desobedecido a Dios .
14. "Fuimos a las profundidades del océano, pero no hemos encontrado agua; hemos cavado seis codos en los ríos y tampoco hemos encontrado agua."
15. Entonces el Sinvergüenza llorará en ese día diciendo: "Desgraciado de mí, porque mi época ha pasado aunque dije que no pasaría jamás:
16. "Mis años han sido meses, mis días se han desvanecido como polvo llevado por el viento. Mirad que voy a perecer con vosotros".
17. Ahora ejecútalo en el desierto, pon las manos sobre los bandidos y mátalos.
18. Lleva a los santos porque por ellos dará fruto la tierra; por ellos el sol brillará; sí, a causa de ellos el rocío caerá sobre la tierra.
19. Los pecadores llorarán, diciendo: "Tú nos has hecho enemigos de Dios, si puedes ¡elévate y persíguelos!"
20. Entonces el tomará sus alas de fuego, volará en persecución de los santos y los combatirá nuevamente.
21. Los ángeles escucharán esto y descenderán y lucharán contra él en una batalla con muchas espadas.
22. En ese día escuchará y ordenará con una gran cólera al cielo y a la tierra producir fuego.
23. El fuego abrumará la tierra en una extensión de setenta y dos codos. El fuego consumirá a los pecadores y a los diablos, como a la paja.
24. Habrá un juicio justo:
25. En ese día las montañas y la tierra harán oír su voz. Los caminos se dirán entre ellos: "¿habéis escuchado hoy algún ruido de un humano caminando que no venga al juicio del hijo de Dios?"
26. Los pecados de cada uno se levantarán contra ellos in el lugar donde fueron cometidos, tanto los cometidos de día como los cometidos en la noche.
27. Los que pertenecen a los justos y los que pertenecen a los santos, verán a los pecadores en sus castigos, tanto a quienes los persiguieron, como a quienes los asesinaron.
28. Entonces los pecadores verán el lugar de los justos.
29. Y así habrá gracia: en esos días lo que los justos pidan les será dado muchas veces.
30. En ese día el Señor juzgará al cielo y a la tierra; a quienes han transgredido en el cielo y a quienes los han hecho en la tierra.
31. Juzgará a los pastores del pueblo; los interrogará acerca de las ovejas y ellos serán entregados sin obstáculos de maldades y mentiras.
--Ez 34.4,5; Os 4.4; Za 11.4,5; 1Henoc 89.70; 90.22-
32. Entonces Elías y Henoc descenderán y dejarán aun lado su carne mundana y tomarán un cuerpo espiritual.
-1 Co 15.44-
33. Ellos perseguirán al Hijo de la Iniquidad y lo matarán sin que el pueda hablar. En ese día él se derretirá ante ellos como hielo derretido por el fuego. Morirá como una serpiente sin aliento.
34. Le dirá: "Tu tiempo ha terminado ahora vas a perecer con aquellos que te apoyaron."
35. Ellos serán arrojados en el fondo del abismo y quedará cerrado sobre ellos.
-Ap 20.2,3-
36. En ese día vendrá desde el cielo el Ungido, el Rey, con todos los santos;
37. quemará la tierra y se consumirá por mil años,
38. porque los pecadores habían tomado posesión de ella; entonces el creará un cielo nuevo y una tierra nueva y no habrá en ellos ni diablo ni muerte.
- Isa 25.8; Apo 20.14; 21.1, 4; 4Esdras 8.53-
39. Él reinará con sus santos, subirán y descenderán y estarán con los ángeles siempre, y con el Ungido durante mil años.
-Apo 20.4-

jueves, 11 de marzo de 2010

El mito del hombre rana


Loveland es una pequeña localidad de Ohio en Estados Unidos. Una leyenda urbana cuenta que en numerosas ocasiones se les ha aparecido un extraño animal con cabeza de rana y cuerpo de humano, a los habitantes del lugar. Dichas apariciones tendrían lugar en las proximidades del río que rodea la ciudad. 

La criatura que ha sido bautizada desde hace ya muchos años como la Criatura de Loveland, es una especie de ser terrestre pero con características fisonómicas de Rana o lagarto.Hombre_RanaSegún diversas fuentes existen evidencias concretas de su existencia. Sin embargo, navegando por distintos lugares de la red en busca de indicios claros que afirmen ésta teoría, solo hemos podido encontrar algunos dibujos, pocos testimonios de su existencia y la fotografía de la derecha, que más que aclarar la situación la oscurece.

Entre los testigos que dicen haber visto en persona éste extraño ser mitad batracio y mitad humano, se encuentran dos policías de la región, quienes aseguraron haber visto una rana gigante, saltando a orillas del río y luego perderse en las profundidades del mismo. Todos los testigos coinciden en lo mismo, parecía tener forma humana pero con cabeza de rana o lagarto, de un metro y medio de estatura y piel con apariencia de cuero.

Ante la falta de mayor información sobre éste ser paranormal, creemos que sería lógico encuadrarlo en la categoría de mitología.

El hombre lagarto


Ha habido numerosos avistamientos de Bigfoot en los Estados Unidos y en todo el mundo. Las criaturas humaniformes se dice, por lo general, que son grandes y peludas, con relucientes ojos rojizos. Sin embargo, durante el verano de 1988 los residentes de Bishopville, Carolina del Sur, hicieron unas declaraciones de una rara raza de Bigfoot: Un hombre lagarto de 2,10m de altura con una escamosa piel verde. según los testigos, a diferencia de otras criaturas Bigfoot, el Hombre Lagarto tenía sólo tres dedos en cada pie, así como largos brazos parecidos a un simio, que acababa en tres dedos provistos de unas garras de 10 cm. Sólo el segundo Bigfoot tenía tres dedos en cada mano, y el primero en tener también tres dedos en cada pié, el Hombre Lagarto, es el más insólito Bigfoot de que se haya informado nunca.

Chris Davis, de diecisiete años, fue el primero en encontrar al Hombre Lagarto hacia las dos de la tarde del 29 de junio. De camino a su casa, el adolescente se detuvo cerca de las aguas salobres de la Marisma Scape Ore, en las afueras de Bishopville, para cambiar un neumático pinchado. cuando estaba metiendo de nuevo el gato en el maletero del coche, entrevió algo que corría por el campo hacia él. Tras meterse de un salto en su "Toyota Celica" de 1976, se vio enseguida enzarzado en una especie de lucha cuerpo a cuerpo con la criatura reptiliana, al intentar cerrar la puerta. Luego, el Hombre Lagarto saltó al techo del vehículo, donde dejó unos arañazos en la pintura, como prueba del ataque.

Histérico, Davis regresó a su casa y contó únicamente su experiencia a sus padres y a algunos amigos íntimos. Sin embargo, los agentes de la Policía local le interrogaron, después de que los vecinos afirmaran que el muchacho debía saber algo acerca de las extrañas marcas de mordiscos y arañazos que se encontraban también en otro coche.

Davis no se quedó solo en su relato. Muy pronto, otros informes inundaron la oficina del sheriff. los adolescentes Rodney Nolfe y Shane Dyokes, por ejemplo, se hallaban conduciendo cerca de los pantanos con sus novias, cuando el Hombre Lagarto cruzó a la carrera por delante de su coche. El obrero de la construcción George Holloman también alegó que el Hombre Lagarto había saltado encima de él, cuando estaba sacando agua de un pozo artesano.

Al investigar la zona en torno del pantano, el policía montado del Estado, Mike Hodge y el ayudante del sheriff de Lee Country Wayne Atkinson, encontraron tres destrozados bidones de fibra de 150 litros. Algunos árboles estaban desgajados 2,5m por encima del suelo. Y además, según Hodge, había "pisadas humanoides", unas impresiones de 35 por 17,5 cm en la dura arcilla roja. Tras conseguir las huellas durante unos 400m, los agentes volvieron hacia atrás y encontraron nuevas huellas impresas en las rodadas de los neumáticos de su coche. Según los biólogos del servicio de vida salvaje del Estado, las pisadas no concordaban con ninguna especie animal conocida.

Profecías del Mago Merlín



A este enigmático personaje se le atribuyen numerosas profecías. Escritas cerca del año 400 de nuestra era. Las que fueron atribuidas a el Mago Merlín, fueron recopiladas por Volta en el año 1450.

Las Cruzadas, para la liberación de Jerusalén.

Descubrimiento de América y la esclavitud

Los hombres salvajes conocerán a los que vienen del mar. Después las naves se llevarán oro. Entonces África, será esclava, pero África esclava dominará.

Revolución Francesa

Pocos tiempo antes que la cosa que antaño nació en Jerusalén haya finalizado su decimoctava edad, la grande proeza que habrá sido entre sus antepasados, que en ese tiempo los franceses serán más odiados que dichos antepasados. De sangre se teñirá la Galia y la cabeza del rey será cortada. La cabeza de la reina será cortada. La cabeza del príncipe será cortada. Y la cabeza de los amigos del rey serán cortadas. Tiempos de horror vendrán y muchos derramarán su sangre. Con nuevos vientos vendrán nuevas leyes. (Se refiere a la revolución francesa 1789 y a la declaración de los Derechos Humanos).

Pérdida del poder papal y la destrucción de Roma.

Antes de que la cosa nacida en Jerusalén llegue a su vigésimo año (Veinte Siglos) de edad, el país de Italia tropezará. Se llama Romana y una gran parte será acabada por el Apóstol (el Papa).

Habrá un Papa que no osará mirar a Roma. Una cosa semejante que los romanos saben entre otras, que antes de que ese Papa cambie de siglo, hará sufrir a Nuestro Señor tal vergüenza que no se podrá aparejar. Y es entonces cuando los romanos sabrán que empieza su destrucción, como castigo de sus pecados.

III Tercera Guerra Mundial

El mundo será un césped. Y en el césped tres muchachas jugarán. Pero bajo la Tierra yo veo el fuego. Y cuando una de las tres muchachas lanza la piedra, todas las tres muchachas serán alcanzadas. En el césped habrá fuego y en cada fuego se escribirá un nombre. Pero el nombre fue escrito para olvidarse.

Cuando la madre del Señor aparezca en varios sitios y cuando el apóstol tenga dos nombres, será el momento de prepararse, pues la sexta hora estará próxima.

Las tres muchachas serían tres países, tres países capaces de jugar con el mundo es decir, muy poderosos. Por otra parte en los últimos años ha habido apariciones marianas y el papa actual (“el apóstol”) tiene dos nombres. Querrá decir que la sexta hora, el fin del mundo, estará cerca???.

El fin de los tiempos.

El dragón aparecerá entre los mortales al finalizar el año 2000. Parecerán Victoriosos, llenos de honra. Pero será bueno que los hombres mantengan la mirada fija sobre la Toscaza, porque será de ese lado que aparecerá el dragón. Allí serán sacrificadas la vírgenes. 

El litoral de Cartago será tragado por el mar y se desfigurarán otras tierras. 

Es el tiempo del dragón de Babilonia. Cuando el dragón de Babilonia llegue al fin, muchas señales saltarán de la tierra africana. 

Las ciudades de los seguidores del dragón serán destruidas. Próximo el fin del mundo, cuando el sol y la luna cambiarán, los grifos vendrán a comer trigo. 

Los países estarán llenos de lágrimas. 

El sol se demorará en el Este y la luna en el Occidente; y ellos no seguirán más su curso. En ese momento en que los hombres y mujeres tendrán los niños más raramente, las personas perderán la fe y el mundo será sumamente malvado: los pequeños se apretarán. 

Los grifos volarán en Egipto.

Próximo el fin del mundo, el Papa y los Cardenales tendrán que huir de Roma hacía un lugar donde ellos pasarán inadvertidos, bajo circunstancias difíciles. El morirá de una manera cruel en su sufrimiento, en el exilio. 

Los sufrimientos de la iglesia serán mayores que en cualquier tiempo pasado.

Parece ser que todo terminará como comenzó. Con la destrucción de Roma y la persecución de los cristianos. 

Estará el dragón entre nosotros en estos momentos???